lunes, 22 de abril de 2013

Pura Raza Española es la denominación oficial que recibe en España la raza equina que histórica e internacionalmente se conoce como caballo andaluz. Se trata de una nomenclatura creada en 1912 a partir de la locución inglesa purebred o purebreed.
Cría Caballar, que dependía del Ejército, abrió en España el primer libro para inscribir los caballos de raza árabe, pura raza inglés y anglo-árabe, decidiendo inscribir a los tradicionalmente llamados caballos andaluces como "Pura Raza Española", más tarde abreviado con las siglas PRE, que es la denominación oficial que recibe una raza equina específica, en la que cada uno de los ejemplares que la integran presenta una serie de características comunes. La Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE)[1] es la institución que representa al PRE a nivel internacional, a ganaderos de PRE de todo el mundo y a numerosas organizaciones de ganaderos nacionales e internacionales.
La elección de esta nueva denominación "Pura Raza Española" (a partir de la locución inglesa purebred o purebreed), frente a la tradicional "caballo andaluz", es comprensible dentro de la corriente del Regeneracionismo que predominaba en España tras el Desastre del 98 y teniendo en cuenta que la cría y el fomento caballar estaban en manos del estamento militar y que España por entonces era un estado centralista.
Sin embargo numerosos catedráticos de la Facultad de Córdoba se han mostrado partidarios de recuperar el nombre histórico, tradicional e internacional de la raza: caballo andaluz. Entre los citados profesores están Rafael Castejón, Gumersindo Aparicio, Francisco Santiesteban, Manuel Gómez Lama y Eduardo Agüera Carmona.[2]
Hoy en día la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE), constituida en 1972 y con sede en Sevilla, es la asociación matriz del caballo de Pura Raza Española a nivel internacional y es la encargada del Libro Genealógico del Caballo de Pura Raza Española (libro de registro de la raza) y de la organización anual del Salón Internacional del Caballo (SICAB), que se celebra en Sevilla desde 1991. Desde 2002 está reconocida por el Ministerio de Agricultura español como asociación colaboradora.

Índice

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[editar] Características del Pura Raza Española

  • Cabeza: proporcionada, de longitud media y perfil fronto-nasal de subconvexo a recto; orejas medianas, muy móviles, bien insertadas y paralelas; frente ligeramente y discretamente abombada, ojos vivos, triangulares y de mirada expresiva.
  • Cuello: de tamaño y longitud medios, ligeramente arqueado y musculado (en las yeguas en menor medida), bien insertado en la cabeza y tronco y con crin abundante y sedosa.
  • Tronco: proporcionado y robusto, con una cruz discretamente ancha y destacada y un dorso consistente y musculado. El lomo deberá ser ancho, corto, musculado, algo arqueado y bien unido al dorso y a la grupa.
  • Grupa: de longitud y anchura media, redondeada y ligeramente en declive. Cola de nacimiento bajo y pegada entre isquiones, poblada de abundantes,largas y a menudo onduladas cerdas.
  • Miembros anteriores: espalda larga, musculada, oblicua y elástica. Brazo fuerte y de buena inclinación. Antebrazo potente, de longitud media. Rodilla desarrollada y enjuta.
  • Miembros posteriores: muslo musculado, nalga ligeramente arqueada y musculada y pierna larga. Corvejón fuerte, amplio y neto.
  • Movimientos: ágiles, elevados, extensos, armónicos y cadenciosos. Especial predisposición para la reunión y los giros sobre el tercio posterior.
  • Temperamento: el PRE es un caballo equilibrado y resistente, enérgico, noble y dócil, con facilidad para adaptarse a diversos servicios y situaciones. Es un animal de fácil respuesta a las ayudas del jinete y de boca agradable, por lo que resulta obediente y con una gran capacidad de aprendizaje.
En definitiva, se trata de un caballo que destaca por su versatilidad como resultado de la conjunción de su equilibrio psíquico, su armonía de formas, su inteligencia y su voluntad de trabajo.

[editar] Otras características


Los aires del caballo pura raza española son bastante notados, ya que tienen mucha soltura, mucha fuerza y elegancia. Esta raza, en general y en opinión de la mayoría de la población amazona, es una de las mejores razas para lucir en exhibiciones, espectáculos y algún que otro rodaje de una película. Los caballos españoles o andaluces, tienen un carácter noble y trabajador. La mayoría de ellos tienen un carácter espléndido para un niño y también hay caballos que tienen un carácter perfecto para gente que busca puras raza española con coraje, con bastante doma y con elegancia. La raza Pura Raza Española o Andaluza es la que más se conoce en diferentes lugares. Es una de las más destacadas entre otras.

[editar] Historia de la raza

No se sabe a ciencia cierta el verdadero origen del Caballo Español, sin embargo sí se tienen pruebas de que en la época prerrománica existían referencias ecuestres en lo que hoy se conoce como España.
Autores romanos como Plutarco, Plinio el Viejo y Séneca nos hablan del caballo de Hispania, como un ejemplar bello, dócil, arrogante y valiente, ideal para la guerra y para los juegos que se desarrollaban en los circos de la época.
El Rey Felipe II ordenó la cabaña caballar de su reino y puso las bases definitivas para que el Pura Raza Española alcanzara su apogeo en años venideros. Lo consiguió mediante la creación de las Caballerizas Reales de Córdoba, donde agrupó los mejores sementales y yeguas de las provincias que bordean el Guadalquivir, que por aquel entonces eran las más prolíficas en la cría de caballos.
Así nació la Yeguada Real, que con el tiempo pasó a ser la Yeguada Nacional. Se enviaron entonces multitud de caballos al continente americano, que influyeron decisivamente en su exploración, y éstos fueron el origen y la base de la mayoría de las razas que posteriormente se criaron en América.
Razas como el Lipizzano, Lusitano, Paso Fino o los caballos de sangre caliente centroeuropeos se crearon también a partir del Caballo Español.
En la actualidad, la población mundial de caballos de Pura Raza Española (PRE) registrada por el Libro Genealógico del PRE[3] asciende a 180.000 ejemplares, criados en más de cincuenta países. La Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE) señala que algunas denominaciones como caballo andaluz o ibérico no representan al PRE, sino que habitualmente se trata de caballos cruzados que carecen de los controles de calidad y pureza y de la documentación oficial del Libro Genealógico del PRE. En cambio, los llamados caballos cartujanos son una familia dentro del Pura Raza Española.

[editar] Documentación Oficial de un Pura Raza Española

Solo el Libro Genealógico español está autorizado para emitir a nivel internacional la documentación oficial de los ejemplares de Pura Raza Española. El Libro Genealógico del PRE es el registro público, propiedad del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, donde se recogen los datos genealógicos de los ejemplares de Pura Raza Española, así como de sus ascendientes y descendientes.
La Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE) asumió la gestión del LG del PRE en 2007, al amparo del Real Decreto 662/2007,[4] por el que se posibilita que las asociaciones de criadores de razas puras de équidos puedan llevar o gestionar Libros Genealógicos, y tras la resolución de la Dirección General de Ganadería de 11 de diciembre de 2007, por la que se reconoce oficialmente a la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE) para la llevanza del Libro Genealógico.
El LG cuenta con dos registros diferenciados:
  • Registro de Nacimientos: donde se registran las crías nacidas de caballo y yegua, previamente inscritas en el Registro Definitivo o de Reproductores, que cumplan los requisitos y procedimientos establecidos.
  • Registro Definitivo o de Reproductores: donde se inscriben los ejemplares que, figurando previamente en el Registro de Nacimientos, superen la valoración de aptitud para la reproducción regulada en cada momento por la legislación vigente.
El órgano que controla la actividad del LG es el Comité de Gestión del Libro Genealógico, que se encarga de velar por el estricto cumplimiento de los procedimientos registrales. Asimismo existe un Director Técnico, nombrado por la Asociación a propuesta del Comité de Gestión, que garantiza el correcto funcionamiento del Libro.

[editar] Controles de Identificación de un PRE

Cuando nace un ejemplar de Pura Raza Española se somete a una serie de controles por parte del personal veterinario del Libro Genealógico que lo identifica de forma perfectamente definida:
  • Se determina su filiación por ADN.
  • Se le reseña siguiendo criterios aceptados internacionalmente.
  • Se le asigna un código al ejemplar en el Libro Genealógico.
  • Se le implanta un microchip de identificación en la región del cuello.
  • Se inscribe en el Registro de Nacimiento del Libro Genealógic Reproductores contemplados en el PRE
Al alcanzar los tres años de edad, los propietarios de los ejemplares pueden solicitar al Libro Genealógico la valoración de la Aptitud Básica para la reproducción de los mismo. Aptitud Básica para la reproducción
Una vez solicitada la valoración, los veterinarios delegados del Libro Genealógico del PRE examinan a estos ejemplares y emiten un certificado de Aptitud Básica para la reproducción. Para alcanzar dicha aptitud básica es necesario que:
  • Los machos midan más de 1.52 m. a la cruz (1.50 m. en el caso de las hembras).
  • No tengan cuello de gato vencido, ni invertido (o de ciervo).
  • No sean monórquidos ni criptórquidos.
  • Se observe fidelidad al patrón racial.
A partir de ese momento, sus descendientes podrán ser inscritos en el Libro Genealógico. En caso contrario, conservan su certificado de origen racial, siguen inscritos en el Registro de Nacimientos y siguen siendo considerados como Pura Raza Española, pero carecen del derecho de registrar su descendencia.
El ejemplar que no supera esta valoración puede volver a presentarse una segunda vez cuando el propietario estime conveniente.

 Reproductores Calificados

Aquellos ejemplares con la Aptitud Básica para la reproducción que deseen incluirse en el Registro de Reproductores Calificados del Libro Genealógico pueden presentar sus ejemplares a una valoración adicional en los Tribunales de Reproductores Calificados (TRC), en los que se valoran los caracteres morfológicos y comportamentales, movimiento, funcionalidad y aptitud para la silla. Así mismo, se realiza un control veterinario para detectar posibles patologías transmisibles y evaluar los caracteres reproductivos.
Los requisitos para superar la valoración como Reproductores Calificados son los siguientes:
  • Los machos deben medir más de 1.55 m. a la cruz (1.53 m. las hembras).
  • Deben superar los requisitos morfológicos y funcionales mínimos establecidos en el reglamento que regula los TRC.
  • Superar un examen radiológico que descarte osteocondrosis, osteoartritis y exóstosis varias.
  • Superar un chequeo del aparato reproductor que descarte defectos que afecten a su reproducción o sean hereditarios.
  • Los machos deben superar una Prueba Montada para evaluar su Aptitud para la silla.
Desde el 14 de noviembre de 2003, ANCCE es también la responsable del Desarrollo del Programa de Mejora Genética del Caballo de Pura Raza Española,por encargo del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Dentro del Programa de Mejora están contempladas tres categorías de reproductores que han sido sometidos a una evaluación genética y así se recogen en los registros del Libro Genealógico.
Estas Categorías de Reproductores son las siguientes:

 Joven Reproductor Recomendado

Es aquel ejemplar que ha participado en los controles de rendimiento establecidos en el Programa de Mejora del PRE (Doma Clásica, Morfología o Aptitud para la Silla), ha sido sometido a una Valoración Genética anual en el marco de dicho Programa, obteniendo un Índice Genético Global superior a la media de la población valorada (100) y tiene una edad comprendida entre los 4 y 6 años.

 Reproductor Mejorante

Es un animal con 7 o más años de edad que ha sido valorado genéticamente en el marco del Programa de Mejora, ha obtenido un Índice Genético Global superior a la media de la población valorada (100) y un valor de fiabilidad mayor o igual a 0,6 y reúne todos los requisitos establecidos en el Programa de Mejora. Este nivel de fiabilidad se puede alcanzar incrementando el número de participaciones del propio ejemplar y de sus hijos principalmente o de otros parientes cercanos en los controles de rendimientos.

Eroductor Élite

Aquellos reproductores que hayan alcanzado la categoría de Reproductor Mejorante para alguna de las disciplinas contempladas en el Esquema de Selección del PRE y reúnan los requisitos contemplados en dicho Programa.

 Éxitos deportivos

En los Juegos Olímpicos de Atlanta 96, fue la primera vez que el equipo español de doma clásica alcanzaba una fase final de las olimpiadas y por vez primera participaban caballos PRE en el mismo. Sus nombres: EVENTO, FLAMENCO e INVASOR. Éste último fue el caballo más joven de todos los inscritos en doma, lo cual es una muestra de la inteligencia y voluntad de trabajo de la raza.
Sydney 2000 fue el siguiente paso. INVASOR y DISTINGUIDO lograron con el equipo finalizar en 7º lugar. La progresión estalló en los JEM JEREZ 2002, donde España consiguió la medalla de bronce, nuevamente con INVASOR y DISTINGUIDO.
El equipo español de doma clásica obtuvo la medalla de plata por equipos en las olimpiadas de Atenas 2004, siendo superado tan sólo por Alemania. Dos caballos PRE formaron parte del mismo: INVASOR y OLEAJE, montados por Rafael Soto e Ignacio Rambla, respectivamente.
En las Olimpiadas de Pekin 2008, España contó con la participación de FUEGO XII, montado por Juan Manuel Muñoz.
En los Juegos Ecuestres Mundiales de Kentucky 2010, el equipo nacional de doma de España contaba con tres caballos PRE: FUEGO XII, NORTE y GNIDIUM. FUEGO se clasificó en 5º lugar.
En el apartado del concurso de enganches, el caballo español ha participado en varios campeonatos del mundo con Juan Robles y Antonio Carrillo como representantes más destacados.

 

lunes, 15 de abril de 2013

Pura Raza Español o P.R.E.

Caballo andaluz

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Caballo andaluz
Caballo andaluz
Región de origenEspaña, Península Ibérica
Características
MorfologíaConstitución fuerte, compacto, elegante melena, y espesa cola
TipoCaballo
El caballo andaluz (oficialmente Pura Raza Española) es una raza de caballo española originaria de Andalucía. Se trata de un caballo ibérico de tipo barroco que está entre las razas equinas más antiguas del mundo. En España también se le conoce comúnmente como "caballo español" y se le denomina oficialmente "Pura Raza Española" (PRE), porque se considera que el andaluz es el caballo español por antonomasia, a pesar de que existen muchas otras razas equinas españolas. Sin embargo en la mayoría de países recibe el nombre de "caballo andaluz".[1] El caballo cartujano es una de las líneas de cría más importantes de esta raza.
A lo largo de la historia el caballo andaluz ha tenido un papel fundamental en la formación de razas equinas europeas y americanas, como el caballo hispano-árabe,[2] hispano-bretón,[3] el frisón, el lipizzano, el kladruber,[4] el criollo, el paso fino,[5] el peruano de paso, el mustang, el Alter Real y el lusitano.

[editar] Antecedentes históricos

El Guadalquivir a su paso por Córdoba.
Desde la Antigüedad los caballos de la Bética fueron muy apreciados en el circo romano y han tenido gran fama. En la Edad Media, en la actual Andalucía había tantos caballos que Abderramán I, el año 780, otorgaba seguro y paz a los mozárabes granadinos mediante un pacto, que les obligaba a pagar anualmente 10.000 onzas de oro, 10.000 libras de plata, 10.000 cabezas de los mejores caballos.[6] Durante el Califato de Córdoba fue muy importante la yeguada de la corte de los omeyas, así como la yeguada de Almanzor y sus jinetes bereberes. Se tiene noticia de la yeguada del califa Alhakén gracias a la crónica en la que Ziyad Ibn Aflah, caballerizo del califa y zalmedina de Medina Azahara, ensalza la calidad de los potros que anualmente se concentraban en la almunia Amiriya, procedentes del destete de las más de 3000 yeguas que tenía el califa en las marismas, junto a 500 sementales, en un claro paralelo con la posterior Saca de las Yeguas.
Dada la calidad de los caballos del sur de la península ibérica, desde el siglo XIII hasta el XIX los reyes establecieron la prohibición de cruzar las yeguas con asnos, en Andalucía, Extremadura y Murcia, estableciendo una "raya real" al sur de la cual estaba prohibido el mestizaje de los équidos, para preservar su pureza.
El Reino de Córdoba fue especialmente célebre por sus caballos. En él hubo dos linajes dedicados a la cría caballar. Los Mexía, señores y luego condes de Santa Eufemia, fueron famosos ganaderos desde el reinado de los Reyes Católicos, destacando en la cría de caballos tordos. Don Rodrigo Mexía el Viejo proveyó de caballos al rey Carlos I entre 1520 y 1530 y enseñó por mandato real a los gobernadores de Castilla su sistema de cría aprendido de su padre Don Gonzalo. Por otro lado fueron renombrados los caballos "guzmanes" o "valenzuelas", que tuvieron su origen en un semental bereber que compró Luis Manrique, de la Orden de Calatrava en Córdoba, a un tal Guzmán. A la muerte de Manrique, sus caballos pasaron por las manos de Martín Fernández de Córdoba Ponce de León, nieto del Conde de Cabra, quien regaló la piara al Gran Capitán que, a su vez, la dejó a Juan Valenzuela, en cuya familia permaneció hasta ser adquirida por Luis Gómez de Figueroa. Esta yeguada decayó irreparablemente durante la Guerra de la Independencia Española. De esta línea de cría poseyeron caballos el duque de Osuna, el duque de Arcos, el conde de Medellín y el duque de Medinaceli, entre otros magnates.

[editar] Historia

Caballerizas Reales de Córdoba.
Caballo lipizzano, raza creada a partir de caballos andaluces.
Caballo lusitano, caballo andaluz ligero criado en Portugal, con libro y denominación propia desde 1966. El lusitano es un caballo andaluz de perfil subconvexo y grupa redondeada ligeramente inclinada.
Cartuja de Jerez, famosa por sus caballos cartujanos, a quienes dio nombre.
Picadero de la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en Jerez.
Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla, donde se celebra anualmente el Salón Internacional de Caballo (SICAB).
Dos jinetes sobre caballos andaluces en una exhibición de doma vaquera; vestidos de corto (traje de faena compuesto por calzonas, botos con espuelas, zahones, chaquetilla corta y sombrero de ala ancha) sobre montura vaquera (cabezada vaquera, ahogadero y mosquero, riendas con bocado de trabajo, silla y estribos vaqueros).
En el siglo XVI Felipe II encargó a Diego López de Haro y Sotomayor, I marqués de El Carpio, la creación de las Caballerizas Reales de Córdoba, donde agrupó los mejores sementales y yeguas de las tierras que bordean el Guadalquivir, siendo esta yeguada real el origen de la raza del caballo andaluz. En el nombramiento del marqués como caballerizo en 1567 dice el rey:
[...] hemos acordado de sostener y criar un buen número de yeguas de vientre con sus potros y crías en la Ciudad de Córdoba y otras partes y lugares de Andalucía.
Las caballerizas se hicieron depender de la Junta de Obras, Jardines y Bosques[7] y para la empresa se dedicaron, entre otros, fondos económicos provenientes de la explotación de salinas andaluzas. En 1576 las caballerizas contaban con 50 empleados y 110 plazas y en la década de 1580, 600 yeguas pacían en las dehesas de Córdoba,[8] 400 en las de Jerez y 200 en las de Jaén. En palabras del marqués:
La bondad de la raza de caballos de Córdoba, es cosa de mayor grandeza que tiene su Majestad en sus Reinos.
A la muerte del I marqués, el cargo de "Caballerizo Mayor de las Reales Caballerizas de Córdoba" pasó a su hijo, permaneciendo como cargo hereditario en el mayorazgo de la Casa del Carpio desde 1625, por concesión real a su nieto. La corona también tenía la Yeguada Real de Aranjuez, formada por las yeguas de la Orden de Santiago, cuyo patrimonio había revertido en la corona, y otro rebaño en Valladolid. Sin embargo su calidad no era comparable con la Yeguada de Córdoba.
De hecho en 1605, Cervantes, en el capítulo XXIV del Quijote da por hecho que Córdoba es la madre de los mejores caballos del mundo. Asimismo, en el capítulo XV de dicha novela, hace alusión a la gallardía de las yeguas cordobesas con las siguientes palabras:
No se había curado Sancho de echar sueltas a Rocinante, seguro de que le conocía por tan manso y tan poco rijoso que todas las yeguas de la dehesa de Córdoba no le hicieran tomar mal siniestro.
En todo el Siglo de Oro no hubo duda de la excelencia de los caballos andaluces. Lope de Vega en su comedia Los comendadores de Córdoba recoge no sólo la fama de los caballos cordobeses sino también la de sus jinetes.[9] Del mismo modo la citada obra de Lope[10] de 1610 y la Fábula de Polifemo y Galatea de Góngora de 1612, dedicada al conde de Niebla, son un testimonio excepcional de la denominación histórica "caballo andaluz".
Por estas fechas los caballos andaluces eran muy apreciados dentro y fuera de España, teniendo propietarios como Don Juan de Austria, los reyes de Francia, el Duque de Baviera, el emperador Maximiliano II y su hermano el archiduque Carlos. Estos dos últimos crearon el caballo lipizzano a partir de caballos andaluces ligeros y la Escuela Española de Equitación en Viena, siguiendo la doma española tradicional.
En esta época surgieron las maestranzas de caballería, corporaciones nobiliarias cuyo principal fin era el ejercicio de la monta a la brida y a la jineta, que en algunos casos construyeron y sostuvieron sus propias plazas de toros. Las maestranzas surgieron en Andalucía con la creación de la de Ronda en 1573, la de Sevilla en 1670, de Granada en 1689, la de Carmona en 1728, la de Antequera, del mismo año, la de Jerez en 1739 y se intentaron constituir otras en Jaén y Utrera, en 1731 y 1732 respectivamente, pero fueron denegadas por la Junta de Caballería. Las maestranzas también se extendieron fuera del territorio andaluz, con la fundación de la de Valencia en 1697, la de Palma de Mallorca en 1758 y de de Zaragoza en 1819.[11] El artículo primero de los estatutos de la Maestranza de Granada, redactados en 1764, es otro ejemplo de la denominación histórica de esta raza como "caballo andaluz":
[...] y para que los caballos andaluces que han hecho la milicia española superior a la de todas las naciones, no descaezcan de la excelencia en que se constituyen por la hidalguía de sus razas, y primor de su doctrina [...][12]
En 1751 se produjo un grave incendio en las caballerizas de Córdoba, por lo que Fernando VI ordenó reconstruirlas, finalizándose la obra en tiempos de Carlos III, quien colocó sus armas en la fachada. Ese mismo año José I de Portugal quiso crear una yeguada nacional en su reino, para lo cual adquirió 33 yeguas y 2 sementales andaluces. En 1753 la cabaña tenía ya 268 individuos, principalmente de capa castaña, origen de la raza llamada Alter Real.
Los avatares políticos del siglo XIX en España, causaron grandes daños en la cabaña equina nacional. Con motivo de la Invasión Francesa, en 1808 las yeguas de las Caballerizas de Córdoba fueron trasladas a las Islas Baleares para preservarlas del expolio napoleónico.[13] Terminada la Guerra, en 1814 no regresaron a Córdoba sino que pasaron a la Yeguada de Aranjuez, quedando las caballerizas cordobesas como depósito de sementales. Además de esto Córdoba perdió importancia porque el rey Fernando VII apoyó la Yeguada de las Lomas de Úbeda en 1820 y suspendió la prohibición de cubrir yeguas con garañón al sur de la "raya real", lo que favoreció el uso de la mula en el enganche de coches y diligencias, que en el sur de la península Ibérica anteriormente sólo se utilizaba en labores del campo. Además su hermano el Infante Carlos, presidente de la Junta Suprema de Caballería y partidario de cruzar yeguas andaluzas con otras razas europeas, como el caballo normando, el trakelner, el holstein y el hannoveriano, creó las yeguadas de Cazorla y de Sevilla en 1828 y 1830 respectivamente, lo que causó un grave deterioro genético a la cabaña.
Como contrapartida a mediados de siglo se crearon las Escuelas de Veterinaria de Zaragoza, León y Córdoba, esta última en 1847, dependiente de la Universidad de Sevilla y dedicada especialmente al cuidado y mejora del caballo. Asimismo en 1864, por iniciativa del lojeño Narváez, el Ramo de Guerra se encargó de la cría y del fomento caballar nacional. Además, muchos ganaderos andaluces no habían practicado esos cruces, por lo que fue posible recuperar la pureza original de la raza, cuado en 1893 el Ministerio de Guerra decidió organizó la cría caballar en España, ubicando la yeguada nacional, luego militar, en la Hacienda de Moratalla, en Hornachuelos y Posadas. Para la recuperación del caballo andaluz se utilizaron 18 yeguas procedentes de Córdoba, Montilla y Jerez de la Frontera. En el último tercio del siglo XIX funcionaban los depósitos de sementales de Córdoba, Úbeda, Jerez y Valladolid y en los primeros años del siglo XX se fundaron otros en Alcalá de Henares, Hospitalet de Llobregat, Garrapinillos, Bétera, Léon y Santander.
En 1912 Cría Caballar, que dependía del Ejército, abrió en España el primer libro para inscribir los caballos de raza árabe, pura raza inglés y anglo-árabe, decidiendo inscribir a los tradicionalmente llamados caballos andaluces como Pura Raza Española, más tarde abreviado como PRE.[14] En los años 1920 la yeguada nacional de Moratalla se amplío en Medina-Sidonia y luego en Jerez. Durante la Segunda República la competencia en la cría y el fomento caballar se trasladó al Ministerio de Fomento y posteriormente al Ministerio de Agricultura.
Durante el Franquismo la yeguada nacional pasó a llamarse yeguada militar. En 1956 se sacó de la Hacienda de Moratalla y se trasladó a Écija, a la fincas de la Turquilla y de la Isla; a Jerez, al Cortijo de Vicos y a la finca de Garrapilos; a Ibio, y a Lore-Toki (en San Sebastián). Además se abrieron nuevos depósitos de sementales en Manacor y Hoya Fría (en Tenerife). En este periodo, en que se impuso definitivamente la locomoción en las labores del campo y en la tracción de vehículos, la raza de caballos andaluces se conservó gracias a algunos ganaderos, andaluces y extremeños fundamentalmente, como son Terry, Bahones, Guerrero, Pallarés, Romero Benítez, Escalera, Miura y Blasco Balbuena, entre otros. Asimismo fue muy importante la labor de la Federación Hípica Española, del laboratorio de locomoción de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba y de Álvaro Domecq, así como la promoción de la raza que hizo la Feria del ganado de Jerez, que pasó a denominarse Feria del Caballo.
A partir de 1966 España impidió a Portugal inscribir en su libro a sus caballos, por lo que el país luso eligió dar a sus caballos andaluces una nueva denominación: caballo lusitano, en recuerdo de la antigua Lusitania. Portugal abrió su propio registro, que permaneció abierto hasta 1980 y que volvió a abrir entre 1996 y 1999, para refrescar la sangre nuevamente con caballos andaluces.
En 1972 se constituyó con sede en Sevilla la Asociación Nacional de Criadores de Caballos Españoles (ANCCE).[15] En 1973 el Ayuntamiento de Jerez creó el premio Caballo de Oro, que concedió a Álvaro Domecq y en cuyo acto de entrega se estrenó el espectáculo "Cómo bailan los caballos andaluces", ideado por el propio Domecq, con la asistencia del Príncipe de España. Este espectáculo fue el origen de la Fundación Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre.
Entre 1989 y 1992 se produjo en España un brote de peste equina que afectó a la cabaña de caballos andaluces. En 1990 el Ministerio de Hacienda trasladó la yeguada del Bocado, de Terry, a la dehesa de la Fuente del Suero, ambas patrimonio expropiado a RUMASA, donde permanece.[16] Desde 1991 la ANCCE organiza en Sevilla la última semana de noviembre el Salón Internacional de Caballo (SICAB), con un importante concurso morfológico.
En 1995 las caballerizas de Córdoba perdieron su uso como depósito de sementales, permaneciendo vacías desde entonces. En 1996 se inauguró el Museo del Caballo de Jerez y algo después el Museo de Carruajes de Sevilla. Ese mismo año se creó Córdoba Ecuestre, que organiza el concurso CABALCOR y en 2002 se celebraron los Juegos Ecuestres mundiales en Jerez.
En los últimos tiempos varios caballos andaluces han participado en los Juegos Olímpicos en la modalidad de doma, obteniendo diploma olímpico, bronce individual y plata por equipos en Atlanta 1996, Sidney 2000 y Atenas 2004. Asimismo es frecuente su presencia en raids.

[editar] Características

  • Alzada o altura a la cruz entre 155 y 168 cm los machos; las hembras están entre 153 y 165 cm
  • Cuello fuerte y arqueado, cubierto de una crinera larga y colgante;
  • Cabeza mediana y ligeramente convexa (cabeza de halcón);
  • Ojos vivaces;
  • Pecho amplio;
  • Grupa redondeada y potente;
  • Porte orgulloso y elegante;
  • Armoniosas proporciones;
  • Actualmente se admiten todos los colores de capa menos el pío, aunque en el pasado sólo se admitían el negro, el tordo y el castaño. El color más común es el tordo.

[editar] Utilidad

El caballo andaluz es fácil de montar, por lo que se utiliza como caballo de paseo. Se usa en las disciplinas de la doma clásica, doma vaquera y en el rejoneo. En la doma clásica destaca por su buena cabeza, excelente trote, buena reunión, piaffé y passage casi perfecto. Por el contrario, pierde mucho en alargamientos y paso.

[editar] Cría

La cría del caballo andaluz se centra en España, aunque existen buenas yeguadas por todo el mundo. El sistema de cría se basa en manadas de yeguas que viven sueltas en estado de semilibertad. Algunos potros son vendidos al destete y otros permanecen en la yeguada y empiezan a ser domados a los tres años.
En las yeguadas es frecuente que los machos lleven el nombre de la madre en masculino; por ejemplo, que el hijo de Vinatera se llame Vinatero. Sin embargo, a todas las hembras nacidas en la yeguada el mismo año, se les pone un nombre que empieza por la misma letra y que pueda utilizarse en masculino para los potros que nazcan de ellas.
El caballo andaluz, desde su nacimiento muestra lo imponente que es, sus características fenotipicas lo hacen un animal firme, confiable y seguro.

[editar] Competición

Durante todo el año se realizan concursos morfológicos en que los caballos son juzgados por sexo y edad. Los ejemplares de ambos sexos participan en los concursos de manera individual, aunque las yeguas pueden participar en cobras.[17] Además de a la morfología se da importancia a la funcionalidad. De hecho, el 25% de la nota de los machos de más de 4 años depende de una prueba de doma. Los ganadores de estos concursos quedan clasificados para la final del SICAB, que se disputa en noviembre en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla. El SICAB es el acto más importante dentro del mundo del caballo andaluz. En él tiene lugar la final del Campeonato de España de Pura Raza Español, así como subastas, espectáculos, conferencias, etc

[editar] El caballo andaluz en la ficción

Por su espectacular apariencia, el caballo andaluz se ha convertido en una raza frecuentemente utilizada en el cine, especialmente en películas de historia y ciencia ficción. De este modo los caballos andaluces Domero y Blanco hacen de Sombragris en la trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos. El papel de Asfaloth fue interpretado por otro andaluz llamado Florián y el unicornio de Peter Pevensie en Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario también fue interpretado por un andaluz. Mel Gibson cabalgó a Jardinero X en Braveheart. Seis andaluces interpretan a los dos unicornios en Legend, de Ridley Scott. Los caballos andaluces aparecen frecuentemente en películas sobre la tauromaquia u otros aspectos de la cultura española. Big Boss en Metal Gear Solid 3: Snake Eater cabalga y favorece a la raza andaluza. En el manga Cesare, Cesare Borgia monta a un andaluz llamado Romulus y regala otro andaluz llamado Remus al protagonista de la serie, Angelo. El caballo de El Zorro en La máscara del Zorro es identificado como un caballo andaluz, aunque en realidad se trata de un frisón.

[editar] Notas

  1. ↑ Estatutos de la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española
  2. ↑ Caballo hispano-árabe en el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de España.
  3. ↑ Caballo hispano-bretón en el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino de España.
  4. ↑ Véase el artículo sobre el kladruber en la Wikipedia en inglés.
  5. ↑ Véase el artículo sobre el Paso Fino en la Wikipedia en inglés.
  6. ↑ I. Rodríguez, J. Sanz, Mayra Acosta Failde. "El caballo Español de estirpe Cartujana en América". Archivos de zootecnia. ISSN 0004-0592. Vol. 41. Nº 154. 1992.
  7. ↑ De la cual dependieron hasta 1745, en que pasaron a estar bajo la Secretaría Universal del Despacho de Guerra.
  8. ↑ La yeguada real pacía en las dehesas de Córdoba la Vieja, las Pedolillas, las Gamonosas, la Ribera, la Alameda del Obispo, el Haza del Manubrial y el Cortijo del Alcaide.
  9. ↑
    DON LUIS: ... Cuando agora me llamó, que os aprestase mandó,
    dos caballos, en que vais
    por la ciudad.
    DON FERNANDO: ¿Vos pensáis
    salir, don Jorge?
    DON JORGE: Yo no.
    Que de Córdoba, en Castilla
    dicen los que al viento igualas,
    que por mucha maravilla
    nace el caballo con alas,
    y el hombre sobre la silla;
    y que el niño, aunque no entienda
    que es Córdoba flor de España,
    y apenas a hablar aprenda,
    sobre el caballo de caña
    sabe dar y quitar rienda.
    Aquí en ponelle los pies
    dicen que sabe el caballo
    si es el hombre cordobés,
    para querello y amallo,
    y al revés si no lo es.
    Y porque no me inquïete
    más quiero, aunque me promete
    tan buen padrino a mi lado,
    ser a pie galán soldado,
    que a caballo mal jinete. Lope de Vega. Los comendadores de Córdoba.
  10. ↑ subir caballo andaluz,/si fuere el mismo Pegaso.
  11. ↑ Las actividades ecuestres de las maestranzas desaperecieron a mediados del siglo XX.
  12. ↑ Estatutos y Ordenanzas de la Real Maestranza de la Ciudad de Granada. 1764. GONZÁLEZ MARTÍNEZ, José. "La presencia equina en la ciudad de Granada". Gazeta de Antropología Nº 7. ISSN 0214-7564. Universidad de Granada. 1990.
  13. ↑ El bandolerismo, fenómeno conocido en Sierra Morena desde la Antigüedad, se reactivó especialmente durante la Invasión Francesa. Los bandoleros, conocidos en Andalucía eufemísticamente como "jinetes", conservaron (al margen de la ley) la antigua tradición de la monta "a la jineta".
  14. ↑ La elección de esta nueva denominación "Pura Raza Española" (a partir de la locución inglesa purebred o purebreed), frente a la tradicional "caballo andaluz", es compresible dentro de la corriente del Regeneracionismo que predominaba en España tras el Desastre del 98 y teniendo en cuenta que la cría y el fomento caballar estaban en manos del estamento militar y que España por entonces era un estado centralista.Sin embargo numerosos catedráticos de la Facultad de Córdoba se han mostrado partidarios de recuperar el nombre histórico, tradicional e internacional de la raza: caballo andaluz. Entre los citados profesores están Rafael Castejón, Gumersindo Aparicio, Francisco Santiesteban, Manuel Gómez Lama y Eduardo Agüera Carmona.

El caballo cartujano representa las raíces de nuestro caballo Pura Raza Española y, por lo tanto, constituye la base de sustentación del mismo, que ha contribuido a la formación y mejora de muchas ganaderías famosas, españolas, europeas y americanas. La estirpe cartujana tiene su origen en La Cartuja de Jerez de la Frontera, cuando en el año 1484 los monjes cartujos deciden crear una ganadería a partir de las mejores yeguas de raza andaluza que existían en la zona.

Esta yeguada permaneció en las manos de los monjes cartujos durante tres siglos y medio ininterrumpidos de selección y mejora (desde 1484 hasta 1810). En 1810, después de la huida de los monjes de la Cartuja, la yeguada es salvada, de la que hubiera sido una irreparable dispersión, por el presbítero D. Pedro José Zapata Caro.

A partir de este año, el “Hierro de la Campana” fue sustituido por el “Hierro del Bocado”, que identifica los productos nacidos de la “Yeguada de la Cartuja”. En el año 1857, la viuda de D. Pedro José Zapata Caro vendió una parte de sus yeguas y caballos a D. Vicente Romero García y a partir de aquí se desencadena todo un proceso de comercialización de estos ejemplares hasta llegar a manos de D. Fernando C. De Terry en 1949.

D. Fernando C. de Terry tenía claro que estos caballos eran la imagen más atractiva, importante y bella para difundir las bondades de sus vinos, y así es como aglutinó la mayoría de los ejemplares puros de la época, rodeándoles de una gran infraestructura que identificaba la imagen de sus bodegas, con magníficos enganches, que deslumbraban tanto por la destreza de los cocheros como por la calidad, belleza y movimientos de sus caballos, a los que hizo famosos en todo el mundo. Vendió sementales a los depósitos del Estado, y a través de ellos se homogeneizaron muchas ganaderías de Pura Raza Española, corrigiendo perfiles y grupa principalmente, y dándoles clase y distinción, que el caballo español de aquellos años había perdido buscando alzada y fuerza.

El año 1981 Rumasa S.A. compra las bodegas de Terry y la yeguada y dos años después (1983) el Patrimonio del Estado Español se hace cargo de los bienes de Rumasa S.A., segregando la yeguada de las bodegas en el año 1985. En 1990 el Patrimonio del Estado incorpora la yeguada a la empresa pública EXPASA Agricultura y Ganadería, S.A., a quien encomienda la responsabilidad de mantener y mejorar este patrimonio genético único.

La Yeguada de la Cartuja - Hierro del Bocado, es en la actualidad la reserva de caballos cartujanos más importante del mundo, con más de de 200 cabezas creciendo en libertad en las praderas de la finca Fuente del Suero.

Descarado II - Yeguada El Bocado

Descarado II es un caballo emblemático de una de las Yeguadas más características de Pura Raza Española. Perteneciente a la casa de Terry, este magnifico ejemplar vivió 30 años y ha dejado descendencia para continuar esta estirpe ancestral.
Descarado II nace en el Puerto de Santa María (Cadiz) el 11 de junio de 1949. Es hijo de Novato y Descarada, y está considerado como el caballo Cartujano Terry perfecto: ancho y fino, rápido y solemne, grande y bello. Como curiosidad, hay que descatar que uno de los sellos de legitimdad de los caballos cartujanos son los llamados "caballos con cuernos", son pequeñas excrecencias de seis u ocho milímetros en la oreja.
Descarado II ha sido un ejemplar muy popular y conocido a nivel nacional e internacional debido a su majestuosidad y temple, como "actor" ya que ha aparecido tanto en cine como en televisiones de Alemania, Estados Unidos, Gran Bretaña,...
Además ha sido aclamado en ferias y exhibiciones ya sea en enganche o montado, y tiene un destacable palmarés ya que ha conseguido ser tres veces Campeón de España y ha obtenido la Gran Copa de Oro de S.E. El Jefe del Estado, entre otros galardones.